Make your own free website on Tripod.com
 
Curso 2005 A.H.A.PSA > Actividades > Cursos > Curso 2005

¿Quienes somos?

Socios

Actividades

    Cursos

     Seminarios

    Charlas

Artículos

 

 

 

 

INSCRIPCIÓN E INFORMACIÓN

 

 

Bienvenidos al Curso de Teoría y Clínica en Psicosomática

     Este curso está dirigido a los profesionales de la salud que se interesen por paliar el sufrimiento, proveer al bienestar y estimular el crecimiento del hombre para una vida mejor en los planos personal social, para que la salud sea un bien de todos.
     La psicosomática es una disciplina que transita en los límites de otras: de la medicina, de la psicología, de la antropología, de la sociología. ¿Por qué?
     Porque estudiamos y tratamos al hombre en situación. Ya Heidegger nos hablaba del ser en el mundo y la psicología existencial siguió ese embarcadero.
     ¿Cual es el mundo del hombre? En un aspecto más general, los congéneres, los que transitan por espacios contiguos, en una actualidad simultánea, los que participan de las mismas raíces culturales y tienen una historia común.
     En lo particular, la familia, los ancestros, la educación, el contexto socio-económico y político en el que se desarrolla un individuo.
     ¿De qué está hecho el hombre? De un cuerpo en relación con otros cuerpos, de lo heredado filogenética y ontogenéticamente, de sentimientos, de entramados psicobiológicos que se tejen en la relación con el otro entre sentimientos silenciosos, gestos elocuentes, actos y palabras arrobadoras, punzantes, expulsivas, retentivas, mudas o vacías , aletargadas, sucias, claras, etc. Palabras que unidas a los gestos y actitudes van tejiendo la urdimbre en la que lo histórico-social-individual formará una trama simbólica indivisible.
     Los que seguimos el camino de la investigación podemos descubrir en esta urdimbre, las formas que va tomando evolutivamente, su funcionamiento, estudiar separadamente el recorrido de los hilos que la componen, abstrayendo tramos, detalles, particularidades de ciertos movimientos, etc, pero nunca agotaremos el estudio y descubrimiento de todas las formaciones, relaciones, recovecos, nudos, etc, de los diferentes planos de la urdimbre. Además de la complejidad del hombre que impide alcanzar un conocimiento completo y total de su unidad bio-psíquico-social, el principal obstáculo epistemológico con el que encaramos este enigma maravilloso que es el ser humano, es que somos observadores y estudiosos de nosotros mismos, a partir de esto, la propia subjetividad y determinación histórico-social, cultural y política determinará en parte, la investigación.
     Pero ese aparente obstáculo se convierte en un aliciente de trabajo y perseverancia al mismo tiempo que puede guiarnos en la senda del descubrimiento y la investigación.
     En efecto, la conciencia de los propios límites nos mueve en dos sentidos que interactúan entre sí: el primero, el del trabajo interdisciplinario para evitar –dentro de lo posible- riesgos de fragmentación del conocimiento y de fracaso en la cura de la enfermedad, en otro sentido, poder a pensar al hombre como una unidad bio-psíquica-social y aproximarnos a su estudio y tratamiento desde esa perspectiva.
     Ese es el abordaje diferencial de la psicosomática y lo que reúne hoy a profesionales de la salud de diferentes disciplinas.
    Además de la transmisión de nuestra investigación y quehacer clínico, deseamos que este curso os ayude a 1) superar los prejuicios de cada disciplina con respecto a las otras, 2) encontrar un lenguaje común además del propio de cada especialidad, 3) contribuir a superar el enfoque científico de la salud y enfermedad que posee un modelo hegemónico de las ciencias naturales sobre las sociales, 3) superar los conflictos que provienen de la creencia en la preeminencia de cada especialidad, condicionadas por la formación de cada profesional y los modelos culturales en los que están inmersos (¿Quién es el dueño del paciente?), 4) Estimular a los profesionales para asumirse como participantes activos, productos de una cultura, conscientes de la influencia de su ¨quehacer¨ sobre los pacientes.
     Mejorar en nosotros, los clínicos, el abordaje terapéutico ampliando el proceso de observación, descripción y elaboración del paciente y su ¨circunstancia¨. Esta ampliación posibilita asimismo, la transmisión al paciente de un ¨saber¨ sobre sí mismo y de un ¨hacer¨ sobre su circunstancia que aumenta la potencialidad de autosanación originada en sus aspectos vitales.

Susana Rotbard
Presidenta de A.H.PSA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Principal
Actualizada el 19 Diciembre, 2004 0:09

Creada y diseñada por deckard©